Nunca imaginé que el destino fuera tan caprichoso. Me pone en frente la oportunidad de hablarte y a la vez, es imposible dirigirte la palabra.
Solo he tenido la ocasión de verte unos segundos, sin dar crédito a lo que veían mis ojos, sin saber con certeza si eras tú o no. Caminabas deprisa sin mirar a los lados. Y después me pasé la tarde buscandote entre la gente, confundiendote con la gente.
Imaginando que hablamos.
¿Cuantos años han pasado? ¿20? puede que más. Y ¿cuántos pasarán hasta que vuelva a verte? si acaso ocurre algún día.
Caprichoso destino, que da de comer bebida agridulce.


Mi primera entrada. Y luego fuente de inspiración para mi primer Albanta.
¿no sería gracioso que terminaras leyendolo? ¿Te imaginas? ¿Puede ser así de caprichoso el destino?
Puede, puede. Es angustioso eso que cuentas, pero muy romántico. Ojalá tengas suerte (quizás ya la hayas tenido) y venga y te lea, y por la noche suba a tu ventana y dé unos golpecitos y te diga…morena, monta que nos vamos.
Puede dar golpecitos a la ventana, (si llega, que esto está muy alto). Pero hablo de una buena amiga.
Va a ser que soy un bocas..no, si yo ya lo sospechaba.