Habia un charco
delante de mi puerta
un charco triste, oscuro, mojado
(como son todos los charcos)
Y me imaginé siendo charco, a tus pies.
Desolado, esperando que le pises
o que lo seques
o que te lo bebas.
Pero que no lo ignores.
No lo había pensado pero…
creo que ese charco eras tú.
Harto y desecho, rendido al suelo
Esperando mis pies.
Tal vez,
yo también me convierta en charco
y me caiga dentro
Y me bebas.



17 Julio, 2008 a las 6:28 pm |
Cuanta humedad, qué barbaridad.
18 Julio, 2008 a las 5:36 am |
Eso de ser charco creo que no es muy bueno, todo el mundo les esquiva y no porque pasen desapercibidos.
Besos.
19 Agosto, 2008 a las 3:55 pm |
Que cancion mas bonita