Archivos para Octubre 2008

30
Oct
08

Mejor

Abro los ojos.

Como si hubiera pasado mucho tiempo durmiendo. Mucho tiempo, como una estúpida princesa de cuento. De pronto me levanto en mi oscura habitación y resulta que está todo lleno de polvo.

Yo estoy llena de polvo.

Busco algún príncipe que (sin duda) me ha despertado. Pero no hay nadie. Nada. Estoy completamente sola. Nadie a quien besar. Nadie a quien agradecerle nada. Seguramente, será mejor que me incorpore y me levante.

Me cuesta caminar, tanto es el tiempo que llevo acostada. y a cada paso, levanto una nube de polvo que resultaría cómica si hubiera alguien que pudiera verme.

Pero nadie puede verme.

La habitación está pasada de moda. No se cual es la moda hoy, pero seguro que todo esto está trasnochado. Tendría que cambiarlo todo.

La perspectiva de tanto trabajo me emociona y agota al mismo tiempo. Descorro las cortinas -pesadas cortinas de terciopelo negro, que algún día fue rosa- y entra la luz.

Afuera, está nublado. Ha llovido, es evidente. El suelo está lleno de charcos. Será mejor que me lleve paraguas. Pienso. Y entonces, me doy cuenta de que tengo que salir.

Ahí fuera, donde hace años que no piso. Donde hace años que no paso. Miles de años.

Y tal vez llueva.

No hay ningun principe. Para mí que a estas alturas, todos los principes ya son reyes de algo. Y no están los reyes para andar arriesgando reinos a lo tonto por viejas princesas ajadas.

Sigo levantando nubes de polvo cada vez que camino. Cojo mi paraguas y bajo la escalera de caracol. La recuerdo. Recuerdo cuando subí por ella la última vez, llena de ansiedad, ilusión y tonterías infantiles en la cabeza. Bajo los escalones procurando no levantar mucho polvo, y procurando no recordar demasiado.

Fuera hace frio.

Mejor.




Un Rincón Tranquilo

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Concurso de micro cuentos

a

Recomendaciones